Una educación basada en Psicología Positiva tiene como meta inspirar pensamiento positivo y utilizar cada oportunidad para educar sobre sus virtudes.  Esta debería ser la mayor prioridad de la educación. La psicología positiva se encarga de estudiar las bases del bienestar psicológico y de la felicidad, así como de las fortalezas y virtudes humanas; reflexionando sobre lo que le da valor a la vida y qué factores contribuyen para vivir una vida plena.

Un cambio de paradigmas

La escuela es el segundo lugar más influyente en la vida de nuestros niños, pero ¿Por qué vemos cada vez más niños y jóvenes presentando problemas de motivación e interés hacia sus estudios? ¿Qué está pasando con los modelos educativos? Estas preguntas han sido motivo de estudio por parte de la psicología moderna. 

Buscando identificar las posibles causas, diversos científicos han realizado múltiples estudios que buscan retar el énfasis puramente académico y competitivo. Esto con el objetivo de evaluar alternativas donde los sistemas educativos puedan ver al ser humano en términos más holísticos y humanistas.   La educación no debería estar asociada al sufrimiento, frustración y aburrimiento.  Más importante aun, debería ser un lugar para fortalecer virtudes internas y desarrollar los conocimientos necesarios para adaptarse al mundo.  Te invito a que veas mi artículo “Destrezas socioemocionales”

Una apuesta a las emociones positiva

La Psicología Positiva (1) del Dr. Martin Seligman, la cual esta basada en enfoque científico.  Apuesta a buscar fortalecer al ser humano, para manejar emociones positivas e identificar las cualidades y virtudes que poseen.  Favoreciendo así las habilidades de adaptarse y comprometerse mejor en la vida.

Incluir lecciones sobre optimismo, asertividad y flexibilidad en clases, mejorará la perspectiva de la vida que un niño pueda tener, reducirá sus probabilidad de depresión y mejorará sus calificaciones” Martin E.P. Seligman, PhD de la Universidad de Pensilvania.

Contra la epidemia de la infelicidad

Para Dr. Seligman, combatir la epidemia de infelicidad debería ser una prioridad.  Ha dedicado gran parte de práctica desarrollando diversos programas educativos en donde busca desarrollar resiliencia en niños y jóvenes 8 a 15 años.  Sus métodos busca educa para pensar de manera más realista y flexible sobre los problemas que enfrentan todos los días.  

Este programa busca trabajar en equipo con maestros, para enfocar y enfatizar la importancia de manejar con calma los proceso de resolución de problemas.  Permitiéndole a los estudiantes a identificar metas, reunir información y desarrollar varias formas posibles de alcanzar esas metas. Estas estrategias utilizadas por los maestros durante dos años, reflejaron un aumento en niveles de optimismo de los estudiantes y el riesgo de depresión se redujo a la mitad.  

Un enfoque hacia las fortalezas de los estudiantes

Otra intervención utilizada por el Programa de Psicología Positiva se enfoca en ayudar a los estudiantes a identificar sus fortalezas, valores y virtudes: como la amabilidad, el coraje y la sabiduría, e incorporar estas fortalezas a la vida cotidiana.  Como parte del programa con unos 240 estudiantes de noveno grado encontraron que los mismos: habían mejorado sus habilidades sociales y tenían un mayor amor por el aprendizaje y calificaciones.

Estos resultados nos invitan a reconocer las palabras del el Dr. Seligman cuando afirma que:

“Bajo condiciones de alto bienestar, se produce más aprendizaje en las escuelas”.

La familia es esencial 

El rol de la familia es esencial dentro de este proceso. Cuando los progenitores proporcionan un tono positivo y ayudan a sus hijos a resolver problemas.  Logran mucho más que proporcionar respuestas o tomar todas las decisiones. De tal modo que es más probable que el niño desarrolle sentido de responsabilidad. 

Para muchos adultos estas destrezas requieren preparación, informarse previamente e incluso observar para poder compenetrarse en el mundo de sus hijos.  Entender que ellos viven en etapas de desarrollo diferentes a la nuestra.  Para lograr lo propuesto, es necesario que las familias principalmente los padres y madres, desarrollen altos niveles de inteligencia emocional o estén dispuestos a adquirir las destrezas de la psicología positiva, para ofrecer un ejemplo adecuado.  

Ganancia para todos

Imaginemos que podemos integrar esta valiosa información a nuestra cotidianidad como padres, madres y guías del desarrollo de nuestros niños. Servir de maestros y educadores no solo se debe relegar a la escuela.  Inspirar pensamiento positivo y utilizar cada oportunidad para educar sobre las virtudes de las emociones positivas, debería ser hoy nuestra mayor prioridad. 

“En algún lugar de un libro hay una frase esperándote para darle un sentido a nuestra existencia”  Miguel de Cervantes (1547-1616) Novelista, poeta, dramaturgo y soldado español  

Utilicemos la lectura como medio idóneo para crecer como adultos guías y desarrollar el vocabulario necesario para educar a nuestros niños en destrezas de psicología positiva. No solo vamos a ver a nuestros jóvenes desarrollar virtudes, enfrentando mejor los procesos de la vida con resiliencia, sino que nosotros también nos transformaremos con ellos en el proceso. Ganancia para todos con la siguiente fórmula.

LECTURA + PSICOLOGÍA POSITIVA + INTELIGENCIA EMOCIONAL = BIENESTAR FAMILIAR

Lectura + Psicología Positiva + Inteligencia Emocional = Bienestar Familiar.

Jayleen Górritz PérezPsicóloga Experta Inteligencia Emocional, Inspirarte Servicios Psicológicos  https://www.jayleengorritz.com;   @jgorritzpsicologa

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Autora del taller para padres y madres: Guía para la Familia Moderna Desconectarme para Conectar